Camotillos

Aunque el Camote no es un producto de frecuente uso en Chile y los camotillos de a poco han sido suplantados por otros dulces, no dudo en recomendar esta Receta de camotillos, para quien quiera probar algo totalmente tradicional.

INGREDIENTES
700g de Camote molido
700g de Azúcar
1 Cucharada de vainilla
1 Cucharada de jugo de limón

MODO DE PREPARACIÓN

camotillosPara preparar esta Receta de Camotillos, comenzamos por pelar y lavar bien los camotes para posteriormente cortarlos en trozos.
Ahora, colocamos los trozos de camote en agua hirviendo y los dejamos cocer por alrededor de cuarenta y cinco minutos, hasta que estén totalmente blandos.
Sacamos los camotes del agua caliente y los colocamos en una bandeja para hornos, llevándolos al horno por un par de minutos para secarlos bien.
Cuando ya estén bien secos, los retiramos del horno y utilizando un tenedor o un prensador hacemos un puré con los trozos del camote.
Seguidamente, pasamos el puré de camote por un cedazo par eliminar cualquier grumo y pesamos los 700 gramos que vamos a utilizar en la receta.
Añadimos 700 gramos de azúcar al puré de camote y mezclamos bien. Colocamos la mezcla en una olla anti-adherente y comenzamos a cocinar a fuego bajo agregándole la cucharada de vainilla y la de limón.
Movemos continuamente la mezcla para evitar que se pegue y dejamos cocinar por alrededor de veinte minutos hasta obtener una maza con bastante cuerpo que pueda ser moldeada.
Retiramos la mezcla del fuego y forramos una bandeja para hornos con papel mantequilla, engrasandola bien.
Utilizando una cuchara sacamos porciones del puré de camote y las vamos colocando en la bandeja para horno, también podemos utilizar una manga pastelera para proporcionar.
Ahora llevamos la bandeja al horno y dejamos hornear por alrededor de 10 minutos a unos 150ºC y retiramos del horno.
Dejamos enfriar los camotillos y los damos vuelta. Cambiamos el papel mantequilla y dejamos reposar los camotillos hasta el siguiente día, donde repetiremos la operación de hornear por 10 minutos y así sucesivamente.
Cuando los hayamos horneado 3 o 4 veces estarán listos, pues de esta forma aseguramos que el exterior quede duro y el interior blando y cremoso.

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